“A lo largo de las páginas, el lector encontrará figuras femeninas que se enfrentan a decisiones lacerantes, niños que sospechan verdades que los adultos se obstinan en negar, ancianos que conviven con espectros que nadie más ve, y paisajes que parecen mutar bajo el peso de la culpa o el deseo. Hay cuentos donde la lluvia no cesa nunca, donde las casas parecen absorber los pensamientos de sus habitantes, donde el tiempo se curva como una serpiente dormida. Y en cada uno de ellos, la autora nos obliga a mirar más allá de lo evidente”. Víctor Hugo Pérez Gallo